A todas nosotras, cuando éramos pequeñas, nos enseñaron los nombres de los ríos y a situarlos dentro de un mapa “mudo”, posiblemente, cuando nos hicieron uno de los “controles” a los que teníamos tanto miedo, lo aprobamos sin problema, no antes sin ponernos nerviosos y tener que repetir “ese mapa” muchísimas veces.
En la actualidad no nos hemos parado a pensar si el aprendizaje que hicimos durante todos esos días o incluso durante los años en los que “dimos” los ríos, nos sirvió de mucho. Utilizando una pequeña práctica en clase de Organización de las instituciones educativas, en la que buscábamos un aprendizaje cooperativo, nos dimos cuenta de que nuestro aprendizaje no fue adecuado, y que lo hicimos de manera individual ya que nos preparamos la teoría para realizar un examen y poco después se nos “olvidó” y en la actualidad muchas de nosotras no somos capaces de acordarnos de muchos de los ríos que aprendimos a situar cuando no llegábamos al metro y medio de altura.
Pero la practica que realizamos no esta destinada a evaluar si sabemos o no de ríos sino si sabemos trabajar de forma cooperativa cosa que es muy necesaria en nuestra profesión. Para realizar nuestra práctica, hemos utilizado 3 niveles, los cuales nos iban ayudando poco a poco a tener un conocimiento más amplio sobre las situación de los ríos, hasta resolver el caso, además debíamos seguir unas pautas. Sin embargo como ya hemos dicho no buscamos evaluar este conocimiento y para evaluar si trabajamos de forma cooperativa se incorporo al grupo una persona externa para evaluarnos y comprobar si seguíamos o no las pautas que se nos habían marcado de esta manera también podemos aprender a mejorar nuestra conducta en este tipo de trabajos.
Trabajar de manera cooperativa puede tener muchas ventajas pero también inconvenientes, por ejemplo, podemos tener el caso, que una de las personas sepa mucho del tema del cual estamos hablando y los demás no pongan de su parte, o que se de el caso contrario que alguna persona no sepa nada y no participe en la actividad, por lo que debemos tener cuidado con esos casos, para que el aprendizaje sea lo más rico posible y que todas las personas puedan aportar algo al caso.
Teniendo en cuenta todo lo nombrado en lo anterior, podemos obtener dos conclusiones, una de ellas es que podemos trabajar de manera cooperativa y obtener un aprendizaje positivo, y que dependiendo de la manera en que nos enseñen esos aprendizajes se fijaran los contenidos de una manera adecuada o no.
Obviamente si se realiza un buen trabajo cooperativo y mirándolo desde un aspecto educativo, al trabajar de manera cooperativa podemos aprender de lo que sabe el otro, descubrir nuevas formas de trabajo y podemos realizar los trabajos mas completos. Desde nuestro punto de vista el trabajo cooperativo puede ayudarnos en muchas cosas pero hay que tener cuidado y no caer en los errores mas bajos que este tipo de trabajo facilita como es la dejadez.
Hasta pronto :)
Ahora tratar de relacionar lo expuesto en esta entrada, con el texto de Bolivar sobre las organización educativas que aprenden.
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